14 de mayo de 2012

Krugman

Paul Krugman: Recortar el gasto público si la economía está deprimida deprime la economía más.

Sin embargo, en gobiernos sucesivos,siguen y siguen recortando el gasto público, sin termino de continuidad. ¿hasta donde quieren llevar la economía española?, o mejor dicho ¿Hasta que abismo nos quieren llevar a los españoles y a España?, porque cuando quieran darse cuenta que han hecho el canelo, ya será tan tarde, que para recuperarnos harán falta varios siglos. Eso si el pueblo no se ha levantado antes en contra de ellos, y espero que no lleguemos nunca a eso, y tenemos otra desgracia nacional aún mayor que la sufriente en estos momentos.

¿Para cuando meterle mano a los defraudadores que mantienen su dinero en paraísos fiscales en lugar de seguir sangrando a los jubilados, parados, funcionarios, y, en general, a todos los españolitos de a pie?

Hoy recortan por aquí, mañana por allí, pero ¡OOOOOOOHHHHHHHHH!, tal o cual equipo de fútbol gana a su eterno rival, y la gente mira la zanahoria sin pestañear, y se le secan los ojos para ver la realidad, que le han quitado los derechos y el futuro, tanto a él, como a sus próximas generaciones. Pero eso le importa mas bien poco, porque su equipo ha ganado.

Estos días los del 15-M están enfrentándose a una legislaciones un poco sospechosas, por decirlo finamente, para defender NUESTROS DERECHOS, los de todos los españoles. Sin embargo, todavía hay gente que los tacha de todas las ricuras que se les ocurre, sin pararse a pensar, que ellos son su línea de defensa, y que si alguna vez los políticos la arroyan, ellos, los críticos con el 15-M, acabarán estando a los pies de los caballos, o peor.

Si parece que lo uno no tiene que ver con lo otro, alejándose un poco para observarlo a vista de pájaro, se verá que detrás de todo ello, se encuentran unos políticos que no hacen nada por mejorar la situación nacional, sino la extranacional, más concretamente, bailan al son que les marcan desde Alemania, como lo hacían los osos en las ferias gitanas antaño, o más concretamente como los títeres al compás que les dan las manos que menean sus hilos. Y centrados en lo que les dicen desde Berlín, y no queriendo fastidiar a sus amiguitos del alma, están llevando este barco a las rocas, directamente.

Que alguien les diga que la luz hacia la que llevan el barco no es aquella que puede estar al final del túnel, sino la del faro que señala los acantilados y el destroce del barco.

1 comentario:

  1. Paradojas fantásticas...
    El Banco Europeo es el único que podría frenar la escalada de los Mercados comprando deuda. Si así ocurriera, los Mercados no tendrían qué comprar, ya que los tipos de interés del Banco Central serían mucho más bajos. Por ende, o compran con menos interés, o no compran. Y si no compran... no invierten, y por lo tanto no ganan. Y su negocio es ganar con los intereses de lo que prestan.
    Pero el Banco Central se niega a invertir en bonos de los Estados, con lo cual hay dos posibilidades: o al Banco Central no le interesa ganar dinero..., cosa rara siendo un Banco o (lo que es más probable) es que no confía en los bonos de los países a los cuales no se los quiere comprar porque no es seguro que vaya a cobrar el capital que presta, ni por supuesto los intereses.
    Pero si ésto es así, entonces los Mercados tienen todo el derecho de pensar que si el propio Banco Central no confía en los Tesoros (porque si confiara, comprarles deuda sería hacer negocio ganando con los intereses), por qué van a confiar ellos, con lo cual pueden pedir aún más intereses y de ésta manera en los países afectados lo único que puede crecer es la deuda, con lo cual tarde o temprano no podrán pagar, y entonces los inversores no sólo no cobrarán capital, sino que tampoco cobrarán intereses... así que los países tendrán que ser rescatados por el Banco Central Europeo, con préstamos a décadas a un interés ínfimo, porque si no, no habrá quién lo pague... y si había alguna posibilidad de que el Banco Central ganara algo comprando deuda a intereses razonables, se va al carajo porque tendrá que prestar a intereses aún menores si quiere salvar a Europa, al Euro, a los Estados y la Virgen Santísima. Y al final, con esos rescates, los Mercados cobran... pero el Banco Central no gana... Vamos, exactamente lo que está pasando ahora.
    La conclusión es que si la cosa sigue así, los Mercados terminarán cobrando directamente del Banco Central el dinero que países fundidos no podrán pagarle nunca ni a los Inversores y al propio Banco. Así hasta que ya no haya dinero... y la economía se derrumbe definitivamente.
    Y el Banco Central aún no se ha dado cuenta de ésto... Es el heraldo de su propio apocalipsis. Menos mal que no tengo hipoteca...

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