14 de abril de 2013

Deterioro

Esta mañana he estado en el mercado Nuestra Señora de Africa. Estaba bastante lleno, como todos los domingos, amén del mercadillo que se instala alrededor por toda la calle José Manuel Guimerá.
Del mercadillo nada que decir, puesto que todos son iguales, puestos por toda la calle vendiendo diversas cosas, desde chatarra pura, hasta revistas y las típicas "bragas a un leuro". Cada uno hace lo que puede con lo que tiene, tanto de cosas que vender, como de bagaje de mercadotécnia.
Donde yo quería llegar era al mercado en sí, una construcción bastante original y con unas líneas parecidas a los ranchos mexicanos, bien majo..... ¡pero!, siempre hay un "pero", quien sea que lleve el rancho mercado, ya podría hacerle alguna que otra mejora o, como mínimo, arreglo.
 Esto es consustancial con la genética española, supongo, porque en muchísimos sitios, lugares o plazas pasa esto. Ademas de la cantidad astronómica de edificios a medio construir que nos ha dejado la burbuja inmobiliaria, también están los antiguos, o no tanto, que necesitan reparaciones mas o menos urgentes. Cualquiera que pasée por cualquier ciudad española podrá ver ejemplos de lo que estoy diciendo.
¿Cuando van a dar vidilla los políticos para que la gente se empiece a pensar en hacer arreglos en sus inmuebles?, me da en la nariz que nunca. Ahora están inmersos en sus problemas,  y les importa poco o nada los de los demás. Por otro lado tampoco hay dinero para según que cosas, aunque con las vacas gordas tampoco se gastaron un céntimo, por lo que no pueden echarle la culpa a otros de no hacer esos arreglos.
Dicen que somos europeos, pero para eso primero tendríamos que cambiar la mentalidad, darle un vuelco al cerebro y a la forma de pensar en todos los sentidos, desde las bases hasta las alturas, mientras no se haga eso seguiremos estando más cerca del tercer mundo que del primero.

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