16 de junio de 2013

la pescadilla y su cola


Llevo tiempo dándole vueltas a una cosilla que me está mosqueando bastante. Según muchos medios los problemas que tiene cualquier país lo son individualmente los unos de los otros, cuando en realidad no lo son.
Todo es como una tela de araña, cuando algo va mal en uno de los hilos, los demás quedan tocados si o si.
Economía, sanidad, educación, industria, investigación, pesca, agricultura, energía, deportes, justicia, obras publicas, emergencias, instituciones penitenciarias, medios de comunicación, etc.
Si la economía no funciona, los demás no funcionarán tampoco, pero para que la economía funcione, los demás también tienen que funcionar. Es la pescadilla que se muerde la cola, pero en peor. ¿que hace falta para que la economía funcione?, bueno la respuesta, según los “expertos”, es complicada, aunque en realidad no lo tendría que ser tanto.
La base de toda economía es la industria, la agricultura, la energía y la investigación. Dentro de ellas estarían las demás y se apoyan las una en las otras.
Empecemos por la base, la educación, aunque en este país sea una asignatura, nunca mejor dicho, bastante desprestigiada. Tiene que ser, siempre, externa a cualquier carácter político, religioso o económico, también debe dar una serie de materias que sirvan de base para cualquier estudio posterior, sin tener que ser estas enseñadas en profundidad y dejando esto para la especialización. Un buen punto de partida sería el sistema educativo finlandes o finés, como quieran llamarlo, retocándolo para adaptarlo a este país, en horarios sobretodo.
Apoyando la educación, los medios de comunicación tendrían que cambiar la parrilla para adaptarla, no a niños recién nacidos, ni tampoco, como ocurre ahora en algunos, a las mentalidades poligoneras; la parrilla tendría que estar compuesta, en los horarios normales para los chavales, de elementos que les eduquen hacia un porvenir mejor, y no solo con valores positivos hacia los demás, sino también con documentales que les sirvan para reforzar sus conocimientos, películas que no solamente lleven acción, pero sin contenido, sino con aquellas que también enseñen algo, sean históricas o no.
La sanidad y la industria tendrían que ser potenciadas, por activa o pasiva, teniendo que hacerlo ellas también con la investigación en pro de la ciudadanía, no de las grandes corporaciones. Estos dos grandes pilares de la industrialización nacional podrían aportar sus propios logros hacia la agricultura, la pesca, la ganadería, las energías renovables, los deportes, etc.
Todos esos logros revertirían en mejoras de rendimiento en energía, mejores materiales para el deporte, además de contra el dopaje, mejoras también en unas industrias primarias mas acordes con el medio ambiente …
Mejorando la economía del país se podrían acometer mejor y mas numerosas obras públicas, ampliando el número de las que hay, y arreglando o mejorando las que existen.
Para que las energías limpias funcionen, necesitan de una red a través de la cual expandirse, teniendo que ser ésta de titularidad estatal, aunque pudiendo alquilar los servicios de abastecimiento a diferentes compañías, conservando todos los arreglos que lleve aparejada la red.
Esto mismo podría hacerse para las comunicaciones de mensajería a través de cables o inalámbrica, la red de puertos y aeropuertos en sus vertientes de carga y descarga, aunque no en el control de entrada y salida de aparatos, y con las redes ferroviarias.
Todo esto lleva un cambio en profundidad en la estructura legislativa y judicial, anulando leyes obsoletas, contrapuestas o contrarias al sentido común y haciéndolas menos enrevesadas, mas actuales y con menos espacio para la divagación por parte de la judicatura, teniendo ésta que despolitizarse por completo, así como teniendo que asumir sus errores en las sentencias, incluyéndose los propios jueces si tienen un elevado número de ellos en su haber.
Por otro lado, y no por ello menos importante, es el tema de los que están fuera de la ley, que no puedan quedar impunes las acciones de medio y gran calado, como puedan ser las grandes estafas o los crímenes.
A partir de aquí bien podríamos empezar a hablar de que este país puede ser uno con potencial suficiente como para llamarse de esa forma, o nación, o como quieran llamarlo ya que el nombre es lo de menos, sino como se hacen las cosas en él.
Y en eso me desperté.